CÓMO EDUCAR Y CONOCER A LOS JÓVENES


Querido amigo;


Día a día nos relacionamos con una gran cantidad de personas, de jóvenes. ¿Dónde? En la calle con los amigos, en la escuela con los compañeros, en la universidad, en los Oratorios-Centros Juveniles, en plataformas sociales, y en varios contextos informales.

Muchas veces nos preguntamos por qué el ciertos comportamientos y actitudes, etc. Dios nos da una serie de instrumentos. Instrumentos que nos los pone en nuestras manos en el día a día. Pero a veces, estamos tan ocupados en nosotros mismos, en nuestros proyectos, en nuestra visión y en estudios, que en ocasiones dificultan nuestra labor educativa. Con esto, no digo que no sean necesarios. Y es que Dios nos pone esas cosas ante nuestros ojos, y no somos capaces de verlas, hasta que no nos paramos y reflexionamos.

Hay un refrán que dice: "En la mesa y en el juego, se conoce al caballero". Si queremos conocer de verdad a nuestros jóvenes, a nuestros amigos, a las personas que nos rodean, etc., fijémonos en estos dos contextos: la comida y el juego. Son momentos del día a día, en el cual nos mostramos tal y como somos.

Cuando Don Bosco insistía estar en medio de los jóvenes, sea en la asistencia en el patio, en el comedor, en la capilla, etc., era por esto. Es el lugar de encuentro privilegiado del educador con el joven. Allí vemos su personalidad, sus deseos, sus preocupaciones, sus aspiraciones, sus alegrías y tristezas. Es aquí donde nos ganamos su confianza. Aquí es donde abren su corazón.

Sólo educa, aquel que conoce a sus jóvenes. Y los conoce y educa porque los ama, y porque estos se sienten amados. ¿Cómo conocer a un joven? Estando en los lugares donde se expresa y desarrolla. ¿Cómo educar al joven? Conociéndolo en su contexto y amándolo de corazón. Ahora, amar desde el corazón de Dios: "Incondicionalmente y con misericordia infinita".

Buenas noches nos dé Dios